viernes, 9 de julio de 2010

Una de pulpo...

Me gusta el fútbol. Me gusta como deporte de equipo y como deporte individual. He seguido el mundial. Me he contagiado de las ilusiones de equipos como Ghana, EEUU o Japón y me he maravillado de la técnica individual y el sacrificio de algunos jugadores como Donovan, Dani Alves o Velez.
Me gusta el fútbol pero no me gusta cuando se
nacionalizan los triunfos, esto sirve de escusa para cerrar defensas, ceder el balón y especular con el tiempo de partido.

Dicho esto tengo que decir que;

No me gusta el cotilleo salvaje e impertinente que acompaña al fútbol.

No me gusta escuchar chismes de la relación del portero de la selección con su novia, me importan un rábano.

No me gusta que una cámara persiga al derrotado que cabizbajo abandona el campo de juego con sus ilusiones rotas tratando de robarle algo de dignidad.

No me gustan los entrenadores mediáticos que acaparan la atención con declaraciones previas o gesticulando aspavientos en la banda.

Realmente no soporto que le dediquen más horas al fútbol que a la privatización de las cajas.

Me parece ridículo, por no decir indignante, que hayan mil programas explicando el fuera de juego y ninguno(igual a cero) explicando la reforma laboral o del sistema de pensiones.

Pero sobre todo, lo que no puedo soportar es ver como periodistas (con su titulo de estudios y todo) acreditados por todas las cadenas televisivas cubren la gran noticia de un pulpo comiéndose el mejillón abanderado de la futura selección victoriosa.

Me gusta el fútbol, no soy gilipollas.
















La televisión es el espejo en donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural.

FELLINI, Federico

3 comentarios:

Angeles dijo...

El mio con una taza de ribeiro.

Un beso

Belén dijo...

La verdad es que a mi no me gusta el fútbol, pero creo que es precisamente por eso mismo que dices... porque no es tan importante como nos quieren hacer ver...

espero que ganen, pero por paisanos...

Besicos

LLop dijo...

Al final se ganó el mundial y parece que eso justifica todo el circo que se ha montado de alguna manera. Aunque me alegro por la victoria me parece patético.